Lo anunciaban esta semana en el blog de gmail, las llamadas “Rich text signatures” que no viene a ser otra cosa que firmas predefinidas con algo más que texto.
Eran muchos los que habían buscado la manera de hacerlo, bien con la funcionalidad de respuestas rápidas o con plugins y extensiones de navegadores y clientes de correo. Finalmente, Google hizo caso a las peticiones de la comunidad y añadió la funcionalidad a sus arcaicas firmas, aunque con un detalle curioso pero totalmente comprensible: Las imágenes de la firma deben ser enlazadas, no se pueden adjuntar. Una decisión, sin duda,de cara a contener el peso de los correos y la carga de los servidores.









